La cifra de la siguiente estafa apenas llega a los 2.000 euros, pero es anecdótica. Durante el rodaje en Hungría de su primera película como directora, Angelina Jolie fue estafada por el vigilante de un edificio, que se hizo pasar por el propietario y se lo alquiló a la actriz por 2.000 euros a la semana. La cosa no llegó a más porque los propietarios del edificio se dieron cuenta, a través de la televisión, de que la actriz estaba alojada en su edificio y pudieron parar la estafa.