En 2003 la policía detuvo a Jean-Pierre Sallet, un empleado de 39 años de Disneyland, que se servía de su puesto en el área VIP del parque para cargar en la cuenta de los clientes más adinerados compras por Internet por valor de 50.000 euros. Para ello utilizó los números de las tarjetas de crédito de personas como miembros de las familias reales del Golfo Pérsico o famosos como el futbolista David Ginola o los actores Anthony Delon y Ornella Mutti.