¿Qué tienen en común Anne Hathaway, Jennifer Aniston o Liv Tayler, aparte de que las tres son actrices? Pues que fueron víctimas de un timo en el salón de peluquería al que acudían, el Chez Gabriela Studio, uno de los centros más exclusivos y conocidos de Beverly Hills. Su jefa, María Gabriella Pérez, usaba los datos bancarios de sus clientas para cargar a su cuenta algunas 'cosillas' que compraba. Por ejemplo, Liv Tayler vio como le cargaban en su cuenta gastos por valor de 214.000 dólares.