Victoria visita a Marcos y le pide que vuelva a la fábrica, la cooperativa lo necesita. Marcos le deja en claro que se siente orgulloso del pedido, pero no quiere volver ya que sería muy doloroso para él tenerla tan cerca. Le dice que no va más, no pueden seguir viéndose. Él no podría manejar sus sentimientos y tampoco podría ayudar a Noelia con el hijo que está esperando. Victoria siente lo mismo, pero no puede contener sus lágrimas.