Los más y los menos del festival

ESPECTACULOS. El festival Rock al Parque llegó a su mayoría de edad, y no sólo por el hecho de cumplir con su décimo octava edición, también por la organización y el trabajo impecable, tanto en la atención al público como en el escenario.

Quizás el único lunar, en cuanto a producción en tarima, fueron los problemas de sonido al inicio del show de Charly García, que se hacen más notorios por la importancia del artista y por ser él más esperado de la edición 2012 de este evento.

Los 40 minutos que fueron estipulados por la organización para montar todo el sonido de la leyenda del rock argentino, no fueron suficientes, pues esta vez, García contaba con dos violines, un chello, un músico manejando dos teclados, dos más en las guitarristas, un bajista y otro baterista, junto a una hermosa corista, mientras que un músico más se encargaba de instrumentos como el bandoleón, percusión auxiliar y la marimba.

Como si fuera poco, el piano de cola y los teclados de Charly García, pusieron a prueba el equipo de producción del festival, que en un principio no lograba que toda la banda sonara bien, pero que al final se salieron con la suya.

"Ya he participado en varias ediciones de este festival y la verdad que la calidad, la atención y la velocidad con la que trabaja el equipo de producción me sorprendió este año. Con nosotros fue impecable y lo mismo sucedió con bandas colegas. Es una alegría ver el nivel técnico que se ha logrado en Colombia", comentó Carlos Reyes, músico de "La Killer Band".

En cuanto al público, el respeto y la tolerancia fueron la constante durante estos tres días de festival. Incluso, muchos de ellos elogiaron la participación de los equipos de logística y de la Policía Nacional, no sólo por su oportuna atención en los momentos que se les necesitó, también por la cordialidad frente al público, en especial en los procedimientos de seguridad al ingreso al parque.

La Cruz Roja, encargada de la atención médica en el evento, reportó la atención de 501 personas, la mayoría de ellas por casos como dolor de cabeza, agotamiento físico y leves ataques de pánico por estar en medio de multitudes. Tan sólo tres personas fueron remitidas por fracturas en extremidades superiores y tabique, producto de los famosos y violentos bailes llamados: "Pogos".

Para dónde va Rock Al Parque

Sorprendió, que en pleno escenario, celebrando los 20 años de buena música y siendo la banda que más presentaciones ha tenido dentro del festival "Rock al Parque", "1280 Almas" anunciara que no volverá al escenario de este evento.

"No nos vuelvan a invitar. Para que el festival tenga sentido, tiene que ser un evento para las nuevas bandas, y nosotros ya cumplimos un ciclo aquí", comentó el vocalista Fernando Castillo.

Aunque muchos piden que el festival cuente con más celebridades de la música en este evento, la mayoría coincide que debe seguir siendo un escenario donde se puedan apreciar cada una de las propuestas rock que se gestan en ciudades como Bogotá y en diferentes ciudades del país.

"Lo más grande de Rock al Parque es que conserva el espíritu con el cual fue creado, que era ser un gran escenario, una tribuna para que los capitalinos pudieran ver, conocer lo que ocurría en el rock nacional. Hoy en día, también se le permite al público conocer lo que sucede en otras partes del país", comentó el periodista Manolo Bellón.

Sin duda, la polémica se mantiene entorno al cartel que en las últimas ediciones se ha presentado en este festival. Para muchos, bajo el concepto de diversidad, se ha permitido el paso de bandas, que más allá de su calidad, están por fuera del concepto de rock como género.

Para Héctor Buitrago, miembro fundador de "Aterciopelados" y quien estuvo presente en el cartel de Rock al Parque con su proyecto "Con-ector", hay que ver al rock más allá de un género, el mismo que se ha nutrido de diversidad de géneros para mantenerse vigentes.

"Creo que el problema radica en el nombre del festival que lo limita, pero a título personal, vi varias bandas que sin ser rock como género, la actitud y el espíritu era indiscutiblemente de rock", comentó Héctor Buitrago.

Para Manolo Bellón, si es un festival de rock, se debe procurar que su cartel este enmarcado dentro de este género, "ya de por sí cuenta con tantas fusiones que permite una diversidad propia dentro de sí mismo".

Además, para solo hablar de Bogotá, es amplio el programa de actividades y escenarios para otro tipo de manifestaciones musicales, como es el caso de Hip Hop al Parque, o los famosos "Tortazos", que cuentan con una variada programación para todos los gustos.

La polémica y las discusiones, entorno a un evento de la magnitud de Rock al Parque, siempre estarán a la orden del día, lo cual es vital para la constante evolución de un festival de tal convocatoria e importancia.