Foto: Daniela León

Foto: Daniela León

El año pasado nos invitaron a Lollapalooza después de nuestro paso por el festival Maquinaria, donde nos había ido súper bien. De hecho, ahí tocamos al mismo tiempo que los hermanos Cavalera, de Sepultura, y estaba lleno. Y en Lollapalooza pasó un poco lo mismo, porque los últimos 30 minutos de nuestro show se topaban con Cypress Hill, que estaba tocando en uno de los escenarios grandes. Entonces la gente tenía que entrar al Movistar Arena para vernos o darse cuenta de que estábamos tocando. Y en retrospectiva, fue increíble ver cómo la gente tenía la camiseta súper puesta con nosotros, conmigo y eso fue súper impresionante. Tuvimos un buen feedback.Yo creo que en general la respuesta de la gente el año pasado fue re positiva, y eso es porque este festival es súper adecuado para nuestro país. Chile no tiene mucha identidad sonora, hay algunos a los que les gusta el rock, a otros el hip hop, a otros la electrónica y en ese sentido Lollapalooza funciona muy bien. Al final, éste es un festival de música alternativa, donde no vas a ver a bandas como U2 o a Myriam Hernández, sino que propuestas diferentes, que si bien mueven masas, no son tan masivas como otras bandas. Por eso la línea editorial de quienes escogen a los artistas está bien hecha, con músicos con carreras importantes, con discos que están sonando en la radio. La gente en Chile tiene que crecer y darse cuenta que no tiene sentido preocuparse de tantas tonteras cuando pasan cosas como éstas, donde tienes la oportunidad de escuchar a muchísimos músicos y bandas.A mí me pone muy orgulloso haber participado el año pasado, creo que el hecho de que nos hayan escogido como único país es algo que nos tiene que hacer sentir privilegiados, hay que valorarlo. Y ahora, en esta segunda versión, donde tengo la fortuna de volver a participar con Ritmo Machine, vamos a hacer un show en grande, con formato banda, con C-Funk en la guitarra, Panchito, de Mawashi, en el bajo, cantantes y nosotros. Va a estar entretenido.