El libro "Marley y yo" era una buena lectura, inteligente, bien escrita por el periodista del New York Times John Grogan. La película, en cambio, apeló a escenas "graciosas" donde el perro era el protagonista y se transformó en otro hito en la lista de películas "no tan buenas" donde participó Jeniffer Aniston. Es cierto, mucha gente fue a verla, para eso existe el marketing.